
Consejo Editorial CoNaCiH. Tegucigalpa, 14/6/2016. El 11 de junio la comunidad internacional en el G16 y representantes de la ciudadanía se reunieron para agradecer y despedir a Luis Guimaraes Marrey por su labor como Vocero de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras (MACCIH). El contrato de Guimaraes Marrey concluye este 30 de junio en medio de dudas de que el convenio con la MACCIH sea renovado.
El Grupo 16 está constituido por representaciones de los países europeos como Alemania, España, Francia, Italia, Japón y Suecia, además Canadá y Estados Unidos, sumándose los organismos cooperantes como la Unión Europea (UE), la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Banco Mundial (BM), Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), la Organización de Estados Americanos (OEA). Ellos son donantes que colaboran financiar la operación de la MACCIH.
La encargada de negocios de la Embajada de los Estados Unidos de Norteamérica en Honduras, Heide Fulton ha reiterado repetidamente el apoyo para la continuidad de la MACCIH.
Luis Guimaraes Marrey manifestó que la Misión está lista con nuevos casos y con planes para continuar, pero los hondureños deben seguir tomando acción decidida para que la lucha contra la corrupción y la impunidad sean algo grande y permanente en este país, donde la corrupción opera “a cielo abierto”.
Los miembros de sociedad civil parte del Observatorio de Justicia Penal de la MACCIH también confirmaron que continuarán apoyando a nivel nacional para contribuir en la veeduría del proceso de justicia anticorrupción a nivel nacional.
Aunque MACCIH no tiene todas las potestades deseadas y a pesar de la poca independencia política del Ministerio Público de Honduras en la realidad, ha tocado poderosos políticos implicados en la génesis de la corrupción en Honduras. Por ello, hay sectores que han conspirado por debilitarla y eliminarla. El Congreso Nacional de Honduras por otro lado, sigue resistiéndose a aprobar la Ley de Colaboración Eficaz y a eliminar la Ley de Secretos que protege toda la información estatal que debería ser pública.
Según el convenio entre Honduras y la OEA, para que la MACCIH siga en el país, se debe intercambiar una carta entre la Presidencia de Honduras y el Secretario General de la OEA. A la fecha, Juan Orlando Hernández sigue sin mandar dicha carta de continuidad. Dicho silencio es escandaloso.
Los corruptos tienen miedo a la justicia y trabajan cada día para torcerla y manipular a favor de su impunidad. La ciudadanía es el mandante constitucional y debe vigilar que sus empleados en todos los poderes del Estado cumplan con la Ley y la justicia.
Por ello ciudadano, no escojas la indiferencia. Te deseamos un buen día luchando por las causas justas.
